Actualidad, Reflexión

Desescalar las residencias ¿Para cuándo?

Han pasado más de seis meses desde que se decidiera el confinamiento total de la población. Muchos tomamos aquella pérdida de libertad como una moneda de cambio para conseguir seguridad y protección ante el virus que había irrumpido en el país.

A medida que se prorrogaba el estado de alarma, las medidas de confinamiento se iban suavizando o, en palabras del gobierno, “se iban desescalando”. En la mesa siempre estuvieron los temas económicos, el turismo, la restauración, las fábricas, los ERTEs…

Una vez decidido (mejor o peor) el tema de la economía, se comenzó a hablar de horarios de cierre de discotecas, parques infantiles, aforo en las playas, organización en los conciertos, debates sobre si pueden haber corridas de toros. Incluso hemos visto discusiones sobre qué manifestaciones son las buenas y cuales las malas en función del color de la manifestación y no de la distancia social. Ahora estamos inmersos en la adaptación de la docencia: aforos en universidades, control de síntomas en colegios, grupos burbuja…

¿Qué se nos olvida? Los personas que viven en residencias. En meses de “desescalada” apenas se han tomado medidas para aliviar las condiciones de confinamiento en estos centros. Se han dado “pasitos” hacia adelante y hacia atrás, yendo del encierro total sin posibilidad de visitas a permitir la visita de un familiar durante una hora dos veces por semana. Cuando la cosa se pone fea pasito para atrás, cuando se alivia pasito para adelante. Todo esto sin permitir el contacto físico entre usuarios y familias.

No puedo valorar exactamente lo que ha ocurrido en cada provincia o comunidad porque las normativas son diferentes, pero en general se han vivido situaciones de personas encerradas en sus habitaciones, sujetas, o simplemente aburridas y deprimidas, viendo su vida reducida a compartir un comedor o a esperar esa hora cada 3 días para ver a un familiar a dos metros de distancia, sin contacto y con mascarilla.

Es cierto que en algunos lugares si hay planes adaptados como esta tabla de la comunidad de Madrid. Otro ejemplo es Euskadi, aquí ya se permite a los usuarios de residencia salir con sus familiares de vacaciones o de fin de semana. Si se ha pernoctado fuera más de dos noches, este protocolo obliga a realizarse PCR antes de regresar y pasar los siguientes 14 días con mascarilla y con control estricto de síntomas. A la hora de comer, como estarán sin mascarilla, comerán en una mesa solos. También se les insta a que no se acerquen mucho al resto de residentes ¿apetece salir de fin de semana o no?

No quiero hacer demagogia, se cual es el peligro de la entrada del virus en una residencia. Me da miedo, a los mayores también les da miedo. Pero lo que más aterra es ver que en el futuro más próximo no se vislumbra una mejora y esto se traduce en ser los únicos ciudadanos con un confinamiento impuesto. Es cierto que ahora mismo hay algunos distritos de ciudades confinados, sin embargo, las residencias llevan así meses independientemente de la evolución de la pandemia en sus respectivas poblaciones.

¿Cuál es el verdadero problema? Pues que esta desescalada no está encima de la mesa, parece que no urge modificar las medidas. Nadie quiere más personas mayores muertas por Covid-19 en residencias pero ¿Y los que mueren a consecuencia de la inmovilidad? ¿Y las muertes que provocan las caídas ocasionadas por el delirium? ¿Y el deterioro físico y emocional que causa la desconexión con los lazos afectivos y con la vida exterior?

No voy a ser otro sabiondo prepotente, realmente no se cuál es la solución correcta. No se si pasa por la inmunidad de grupo, por la vacuna, por la incidencia del coronavirus en la ubicación de cada centro o si esto cambiará definitivamente cuando haya motines en las residencias. Lo que tengo absolutamente claro es que “no hacer nada” no es una opción. No se nos puede olvidar que estas personas son mayores, viven en una residencia y muchos de ellos padecen gran discapacidad, pero son ciudadanos de pleno derecho. Es obligación de las administraciones velar por la seguridad de estas personas, también por su salud física, pero sin olvidar la salud psicológica y emocional.

Quizá este momento, Octubre de 2020, no sea el mejor para desescalar todas las residencias por la evolución de la pandemia, pero lo importante es que este plan no caiga en el olvido, es primordial no hacer la técnica del avestruz porque aunque no los veáis, los mayores siguen confinados. Desde este humilde blog, solicito a los mandatarios que dejen de tirarse los muertos a la cabeza unos a otros, que dejen de hablar de competencias e incompetencias y que se pongan a trabajar para desescalar las residencias. No es justo que personas sigan confinadas sine die por el mero hecho de ser mayores y vivir en un centro residencial.

7 comentarios en “Desescalar las residencias ¿Para cuándo?”

  1. Me parece excelente tu reflexión. Hay que ser persistente y hacer ver que no se puede, así como así, privar a las personas de sus derechos más cuando siempre hay alternativas. Tenemos aún muchos responsables de residencias, que ni se plantean la idea de hacer las cosas de otra manera. Sigamos haciendo ver lo que planteas y denunciando los excesos y las vulneraciones de la dignidad de las personas

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  2. Y si las administraciones hacen frente bajando la ocupación de los centros? Habitaciones dobles y triples… salas escasas… esto también se lo deberían mirar.

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  3. Hola, toda la razón del mundo Jonathan, “no hacer nada” no es una opción.
    Los derechos de las personas mayores no es una opción, es una obligación.
    Lástima que estos comentarios se queden escritos en este muro…. ansiosa por poder dar un paseo a mi madre, fuera de la residencia y ya no te cuento, lo que añoro poder tocarla y besarla.

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  4. No puedo estar más de acuerdo. Veo cada día como se van apagando y como echan en falta el afecto y el contacto de los suyos. Debemos ser su voz porque parece que esto no está pasando y si, está pasando… van para 8 meses sin contacto con sus seres queridos o sin verlos ya que las visitas, en muchos casos, se restringen a una sola persona. Creo que hay varias maneras de poder aliviar esta situación sin ponerles en peligro, solo hay que tener ganas.

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  5. Que razón jonathan…
    Que Txaro con 95 años por vivir en una residencia este condenada a no poder ir a Comer a casa los fines de semana como ha hecho siempre o alberto con 62 años no pueda salir a tomar un café con su hija..
    Como bien has dicho nadie quiere más personas muertas en residencias y mientras…. Les estamos matando para que no mueran.

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